viernes, 30 de enero de 2009

Joachim Walter en Chile nuevamente

La Tercera cubre la segunda visita de Joachim Walter, director del Centro Penitenciario Juvenil de Adelsheim, en Alemania.


"Experto alemán realiza una crítica evaluación de los centros de detención juveniles chilenos
Para Joachim Walter, abogado, el principal problema es la falta de cursos que ofrecen oficios.

"Hay pequeños avances, pero aún tienen mucho por hacer en los centros de detención”, así de categórica fue la evaluación que realizó el experto alemán en criminología juvenil, Joachim Walter, que esta semana se encuentra visitando el país para capacitar y evaluar la situación de Sename.

En conversación con latercera.com, el abogado con estudios en criminología y psicología -quien visitó el país en 2007 cuando comenzó a operar la reforma procesal juvenil- señaló que uno de los avances que se ha logrado es la reducción en los grupos de jóvenes que se encuentran en los centros. “La semana pasada visité una institución y encontré que los grupos son muy pequeños. De acuerdo al conocimiento criminal internacional, es un muy buen paso”, dijo.

Sin embargo, el actual director del Centro Penitenciario Juvenil de Adelsheim, en Alemania, considera que una de las carencias del sistema chileno es la falta de actividades para los internos en los centros. “Los jóvenes pasan muchas horas dando vueltas, sin hacer nada. Creo que deben haber más actividades, más entrenamiento para adquirir habilidades”, sostiene. A su juicio, es necesario implementar “entrenamientos vocacionales”, entregar mayor educación. No obstante, aclara, para llevar a cabo lo anterior es necesario dotar a los centros con mayor personal especializado.

“Lo más importante es actividad y estructura, eso significa que se necesitan actividades desde la mañana a la tarde y en cuanto a estructura, me refiero que sea capaz de enseñar algo a los jóvenes sobre la vida real, fuera del recinto, no sobre la vida en prisión. Debido a que la prisión es una experiencia en sí misma, no ayuda a revertir su situación”, añade.

De hecho, los entrenamientos vocacionales han resultado ser exitosos en Alemania. Según las cifras entregadas por Walter, el 21% de los jóvenes que finaliza algún curso con un oficio vuelve a reincidir. “Para aquellos que no hicieron nada, no fueron capaces completar el colegio, la tasa es más bien alta, 50% - 60%. Lo más importante es poder obtener una buena educación en la cárcel, así se tendrá bajas tasas de reincidencia”.

A juicio del especialista, los jóvenes no deberían permanecer más de 10 años en la cárcel. “Creo que 10 años para alguien joven es mucho, mucho tiempo”, señala, al mismo tiempo que es un periodo suficiente para el interno pueda revertir su situación, siempre y cuando reciba educación.

En Chile, la pena máxima para los jóvenes entre 14 y 16 años es de cinco años y el castigo llega al doble para el rango entre 17 y 18.

Para Walter “el comportamiento criminal a una edad temprana no es inevitable”. La única receta a nivel mundial es la prevención, lo que para él significa cambiar la vida social antes que se cometa el crimen. Según el experto, el bienestar social es la clave para reducir las tasas de criminalidad juvenil en el país.

“Eso podría ser un problema en Chile, porque la diferencia entre los ricos y pobres es muy alta. A mayor diferencia socioeconómica de un país, mayor es la tasa de criminalidad. Especialmente con los jóvenes, porque ellos están mirando al futuro, si a juicio de ellos no tienen futuro, en la realidad ellos no tienen otra opción que cometer crímenes, eso no es lo correcto, pero así ocurre”, explica."

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