viernes 17 de julio de 2009

Cuenta Pública 2009: Defensora Nacional insta a la consolidación de una defensa especializada para jóvenes infractores de ley

"La autoridad insistió en la necesidad de la autonomía plena de la Defensoría. “Sólo como órgano autónomo estará en condiciones de contrarrestar o equilibrar la persecución penal”, dijo.

La consolidación de una defensa especializada para jóvenes infractores; disminuir el número de personas que están en prisión preventiva mientras dura su investigación, para ser finalmente absueltas; e insistir en la autonomía plena de la institución, son algunos de los desafíos planteados por la Defensora Nacional, Paula Vial Reynal, en la rendición de su primera Cuenta Pública desde que asumiera el cargo, el 4 de julio de 2008.

La Defensora Nacional, quien es la primera autoridad institucional en ser elegida por el sistema de alta dirección pública, señaló que al asumir se fijó una carta de navegación cuyo principal eje de gestión es asegurar la cobertura y calidad de la prestación de defensa.

Para el cumplimiento de esta prioridad, Paula Vial detalló las líneas de acción en las que se está trabajando y que guardan relación con el perfeccionamiento del actual sistema de licitaciones; la capacitación continua de defensores, tanto institucionales como licitados; la especialización de la defensa de adolescentes, mujeres e indígenas; la recuperación de la mística entre los defensores y el reposicionamiento de la Defensoría como un actor relevante en el actual sistema de justicia.

En este marco se constituyeron distintas comisiones de trabajo, entre ellas la de Calidad encargada del diseño de un ciclo transversal de calidad en la prestación de defensa; otra a cargo de la elaboración de un código deontológico para abogados, que aspira a transformarse en una herramienta que incentive las buenas prácticas que se generan en el trabajo cotidiano; y una tercera encargada de perfeccionar el actual sistema de licitaciones, que –entre otras modificaciones- propone la introducción de un sistema de incentivos que se orienten a mejorar la calidad y el desempeño de los prestadores.

Estadísticas

Durante el año 2008, la Defensoría Penal Pública atendió a 296.146 imputados, lo que representa un crecimiento del 18% respecto a las personas atendidas en 2007. De este total, un 14,9% corresponde a mujeres y un 10,3% a jóvenes de entre 14 y 18 años.

Del total de delitos atendidos el año pasado, un 18,3% correspondió al de lesiones. Le siguieron el hurto con un 12,5% y los delitos contra la libertad e intimidad de las personas con un 11,5%.

De las sentencias, es en el juicio oral donde se observó el mayor porcentaje de absoluciones las que alcanzan al 20,7% del total. Dentro del procedimiento ordinario, en más del 62,2% de las condenas se impusieron penas menores a las solicitadas por el Ministerio Público.

Respecto de las medidas cautelares, la prisión preventiva se aplicó en un 16,6% del total de causas atendidas por la institución.

En este sentido, cabe destacar que durante 2008 ascendió de 19 a 23,4% el porcentaje de personas que debieron estar en prisión preventiva mientras duró su investigación y que finalmente fueron absueltas.

Cabe recordar que desde 2001 a la fecha, un total de 1.690 personas han estado en esta situación, y que sólo en 2008 se dictaron cerca de 600 sentencias absolutorias en las que los imputados debieron estar privados de libertad.

“En la mayoría de los casos, los factores de error pueden ser identificables. Errores en la identificación de testigos oculares, limitaciones de la ciencia que impiden una investigación adecuada, confesiones falsas, malas prácticas de funcionarios, presiones ilegítimas, informantes, testigos anónimos y por qué no, inadecuada prestación de la defensa o debilidad en la proactividad de la misma”, dijo Paula Vial.

Especialización

Otra de las preocupaciones de la Defensora Nacional guarda relación con asegurar la prestación de defensa especializada a los jóvenes infractores de ley.

Durante 2008 se proporcionó defensa penal juvenil a 30.800 imputados de entre 14 y 18 años, de los cuáles 8.070 eran menores de 14 y 15 años y 22.730 eran imputados de 16 y 17 años.

Actualmente la Defensoría Penal Pública cuenta con 50 defensores juveniles especializados y durante 2008, éstos atendieron al 62% de los adolescentes que ingresaron al sistema.

La Defensora Nacional recordó que en el último Consejo de la Fundación Paz Ciudadana, la especialización fue definida como un imprescindible en la actual Ley Adolescente. “Nuestra contribución a esa agenda de futuro es una propuesta de consolidación de lo que hoy tenemos, constituyendo al actual equipo de defensa juvenil en la columna vertebral nuestros servicios para adolescentes”, agregó.

En este mismo ámbito, y a la luz de las conclusiones del Informe de la Defensoría relativo al primer año de funcionamiento de la Ley Penal Adolescente, Paula Vial señaló que durante este período 2.495 jóvenes fueron sometidos a internación provisoria, lo que representa un alza respecto a años anteriores. Agregó que el promedio de días en que estuvieron privados de libertad alcanzó a 74, mientras que en el sistema anterior era de sólo 60.

“Más grave aún es que el 89% de quienes estuvieron presos, durante el primer año de funcionamiento de la ley, no fueron finalmente condenados a una pena de internación en régimen cerrado”, puntualizó.

Autonomía

Junto con destacar que la Defensoría Penal Pública es una institución que defiende los derechos y garantías de todas las personas, “y no de delincuentes”, la máxima autoridad institucional abogó por la autonomía plena para garantizar el debido equilibrio en el proceso penal.

“Sólo como órgano autónomo (la Defensoría) estará en condiciones de contrarrestar o equilibrar la persecución penal”, dijo y precisó que la necesidad de autonomía se enlaza con la efectiva protección de los derechos fundamentales y con el cumplimiento de la obligación estatal, cuyo correlativo es un derecho de carácter fundamental como lo es el derecho a defensa."

Fuente: www.dpp.cl


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Ex imputados adolescentes se rehabilitan y diploman en Y.M.C.A

"Cerrados y repetidos aplausos se escucharon en el salón de la Asociación Cristiana de Jóvenes –universalmente conocida por su sigla en inglés YMCA- a medida que treinta jóvenes fueron pasando adelante para recibir sus certificados del Instituto Profesional de Chile.

Todos fueron infractores de ley y como tales fueron defendidos por defensores penales públicos juveniles, quienes al término del acto compartieron emocionados con Egna Belmar y Noelia Morales, asistente social y asistente administrativa respectivamente de la Unidad de Defensa Penal Juvenil de la Defensoría regional Metropolitana Norte.

Más emocionadas aún estaban las madres de los galardonados, que durante mucho tiempo sufrieron las consecuencias de la conducta de sus hijos.

El secretario ejecutivo de la Corporación de Desarrollo Social de la YMCA, Jaime Vilches –precursor en los años 70 de los primeros programas de libertad vigilada- ha sido el artífice de los nuevos planes de rehabilitación que la institución ha diseñado de acuerdo a la realidad actual definida por la reforma procesal penal y la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente. Explicó que tal como en el primer programa que capacitó a jóvenes como árbitros de fútbol –y hoy ganan entre 15 mil y 20 mil pesos por cada fin de semana-, a estos muchachos los delegados que la YMCA tiene en todas las comunas, les harán un seguimiento para ayudarlos a obtener trabajo. Precisó que después de conversar con agrupaciones empresariales acerca de oficios que pueden tener mayor oferta de puestos de trabajo, es que se diseñaron estos planes de asistente mecánico, asistente para conducción de grúas horquilla y conducción de camiones. Concluyó que en el futuro espera profundizar la coordinación con la Defensoría Penal Pública."

Fuente: Defensoría Penal Pública

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miércoles 8 de julio de 2009

A dos años de vigencia, Unicef mantiene severas críticas a la ley de responsabilidad adolescente


Consultor Miguel Cillero pide reforma a fondo del Sename.


La nota viene hoy en El Mercurio y es de Mario Gálvez:

"El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, conocido por su sigla en inglés Unicef, mantiene una postura crítica respecto de la aplicación de la Ley de Responsabilidad Adolescente (RPA), puesta en vigencia en 2007.

El consultor del organismo, Miguel Cillero, deja en evidencia los problemas que tiene, como también plantea la necesidad de que la reestructuración del Servicio Nacional de Menores debe ser con mayor profundidad a lo planeado.

-¿Qué piensa la Unicef respecto de la RPA a dos años de su puesta en marcha?

"Hay problemas bastante serios. Primero, en el organismo administrativo que se hizo cargo de una gestión de una política criminal en el área adolescente infractores de una ley penal, como es el Sename. No fue creado para estos fines y no se ha podido reformar de acuerdo a sus nuevas funciones".

-Pero, hay anuncios de una reestructuración del Sename, ¿están de acuerdo con separar las áreas de injerencia?

"Nuestra visión es que debe ser un servicio nuevo, con capacidad de formular una política en esta área, capaz de gestionarla con metas, plazos y objetivos concretos".

-¿Pero la idea de separarlo en un área de protección y otra área de adolescentes infractores es correcta?

"Creo que es insuficiente. Es una solución temporal y transitoria y debemos avanzar hacia un servicio especializado".

-Se habla también de un rediseño de los programas de rehabilitación?

"Yo creo que hay que partir desde el principio. Podría decir varias cosas, pero lo central acá es definir quién es la autoridad responsable, quién se coordina con el Parlamento, con el Ministerio Público, con la Defensoría, con el Poder Judicial. Actualmente, es imposible que un servicio con el ámbito de competencia que tiene el Sename y su historia de arrastre institucional, pueda reconvertirse. Estamos convencidos de que acá se requiere de una reforma constitucional fuerte y partir con un organismo especializado".

-Hay opiniones de que uno de estos servicios debería depender de la nueva subsecretaría que se creará en el Ministerio del Interior, ¿está de acuerdo?

"No me cabe ninguna duda que la justicia penal juvenil debe seguir radicada en el Ministerio de Justicia".

-¿Es oportuno plantear este tema en momentos en que la campaña presidencial y parlamentaria está lanzada?

"Esto no es materia de discusión electoral. No forma parte del ?botín electoral', por decirlo de alguna manera. Es obvio que requiere de una discusión respecto de la visión de país, pero no para sacar pequeñas ventajas. Requiere de acuerdos políticos amplios".

-¿Es recomendable bajar la edad de imputabilidad?

"La idea es que los sujetos tengan la capacidad de entender y motivarse por la norma penal. Los niños muy menores no son capaces de participar en juicios".

-¿Qué se hace con un menor inimputable?, en los últimos delitos conocidos en Santiago han participado niños de 10, 11 o 13 años?

"Hay que buscar otro tipo de respuestas en ámbitos de protección, de salud, de educación, dependiendo de los casos. También prevenir a través de mecanismos que son penales pero de otro tipo, como que estos niños sean utilizados por adultos o por otros adolescentes mayores"

Miguel salio hace poco entrevistado en Argentina sobre la justicia juvenil trasandina en Página12 y en El Argentino.

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martes 7 de julio de 2009

Las razones del Ministro Maldonado para el ingreso de Gendarmería al interior de los centros del SENAME

"¿Cuál es la respuesta que pretendemos dar con el proyecto que hoy se somete a vuestra consideración? Que haya guardia interna en los centros donde el SENAME lo estime necesario, dada la naturaleza o el perfil de los jóvenes internados. También se puede requerir para módulos específicos. Porque hay recintos grandes que se componen de varios de ellos, donde se segrega por el nivel de compromiso delictual y por la conducta de los jóvenes.
¿Cuál es el escenario?
Aquí el mismo Senador señor Letelier -me imagino que debe ser una preocupación general- se refirió al trabajo de reinserción. Este requiere un conjunto de factores, sin ninguna duda: ofertas programáticas, profesionales, educadores de trato directo, infraestructura adecuada. Pero también precisa garantizar condiciones básicas de disciplina, orden y seguridad al interior de los centros. Ello es indispensable para que efectivamente se realice un trabajo útil allí.

En ocasiones se hacen visitas a dichos recintos. Y se dice: “Los jóvenes están en el patio sin hacer nada”, en circunstancias de que a veces se está impartiendo clases a esa misma hora, pero ellos no quieren entrar.
En concreto, lo planteado apunta a un asunto de seguridad. Así lo han manifestado los funcionarios del SENAME. Y yo les encuentro razón.
El Senador señor Letelier preguntó por qué no se capacita a ese personal. Sinceramente, pienso que no por estar en una sociedad civil y en un régimen democrático debemos olvidar lo delicado y especializado de la función de seguridad y la capacitación que requiere un funcionario para ejercer tales labores adecuada y profesionalmente, sin abusar de la fuerza, pero sabiendo usarla en caso necesario para protegerse a sí mismo y a los demás. Esa es una formación que no se puede improvisar.
Para cumplir dicha tarea tenemos a Carabineros, a la Policía de Investigaciones y a Gendarmería, que son instituciones con una trayectoria profesional en el uso controlado, racional y respetuoso de la fuerza en caso de ser necesaria. No es algo que se pueda improvisar mediante un programa o la creación de un nuevo cuerpo que, efectivamente, infunda cierto respeto.
Cito como ejemplo, señores Senadores, la experiencia en los tribunales de justicia, donde nos piden en forma permanente la presencia de gendarmes, la cual hemos incrementado de manera significativa.
En un principio, cuando se creó un gran número de juzgados, a propósito de las reformas que realizamos como país, se pensó, basados en un criterio de eficiencia -incluso financiera-, en entregar la seguridad de tales recintos a guardias privados. En la práctica, no los respetó nadie. Debido a ello, el Poder Judicial nos solicitó que volvieran los gendarmes. La gente entiende que estos se hallan investidos con el poder del Estado; por lo tanto, pueden intervenir eficazmente para mantener el orden.
Esa es la situación que queremos salvar y corregir mediante el presente proyecto de ley. Se busca permitir, en los centros o módulos donde el SENAME lo estime necesario, la presencia de gendarmes a nivel interno. ¿Qué quiere decir esto? Básicamente, en los patios o en los controles de acceso a los módulos.
Para ser coherente con lo dicho a través del tiempo, cabe recordar que esta iniciativa nació, lamentablemente, a causa de la tragedia vivida en Puerto Montt. Todos los informes señalan que en esa ocasión los desórdenes provocados por los jóvenes duraron bastante tiempo. La actitud de desobediencia, de amotinamiento se prolongó, según indican las referencias de la investigación, de dos a tres horas. En nuestra opinión, si ahí hubiera habido funcionarios con mayor imperio, con mayor capacidad de imponer el orden, probablemente no hubiera tenido lugar el trágico desenlace que conocemos. De hecho, como relataron los funcionarios civiles del SENAME, los jóvenes -entre comillas- amotinados no les hicieron el menor caso. Ello, por tratarse precisamente de personal civil.
Estamos hablando de jóvenes con conductas complejas. No crean que ellos tienen un especial respeto hacia los funcionarios de dicho Servicio.
Esa es la situación que queremos prevenir."
Fragmento de la intervención del Ministro de Justicia, Carlos Maldonado C. en el Senado el 16 d ejunio en la discusiòn del proyecto de ley (Boletin 5458-07) que autoriza el ingreso de Gendarmería en los centros del SENAME.

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miércoles 1 de julio de 2009

El Mercurio Gobierno prepara cambios para afrontar delito juvenil

Junto con la reforma al Servicio Nacional de Menores (Sename), el Gobierno trabaja en un cambio profundo al sistema de intervención y rehabilitación de menores delincuentes.

La idea es recoger experiencias aplicadas por España, Inglaterra y Australia, respecto de niños y adolescentes infractores para fortalecer la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente y bajar la tasa delictual, según confirmaron fuentes del Ministerio de Justicia.

El subsecretario del Interior, Patricio Rosende, reconoció el impacto que tiene para la sociedad la imagen de niños cometiendo delitos violentos, "por eso es tan importante la reformulación completa del Sename como institución".

Las innovaciones apuntarían a cambiar el trabajo de este organismo con jóvenes. Este consistiría en instaurar una evaluación de riesgo y necesidad para definir un plan de intervención personalizado de acuerdo a las características de cada menor infractor.

Lo segundo apuntaría a reformar los programas cognitivo-conductuales, para establecer rutinas diarias relacionadas con temas educativos, laboral, formación valórica, entre otros, que no les permita tener muchas horas libres a quienes son sometidos a esta rehabilitación conductual.

Hace algunos días, el director del servicio, Eugenio San Martín, informó que uno de los ejes de la reestructuración del Sename es crear dos servicios diferenciados: uno, encargado del área de protección de derechos de la infancia, y otro que asuma la responsabilidad sobre los infractores.

Ayer se confirmó que ya trabaja un equipo de cuatro profesionales encabezados por el abogado Mauricio Decap, quien también estuvo tras la reforma procesal penal.

Respecto de la ley, entre julio de 2007, fecha en que se puso en marcha la ley, y marzo de 2009, ingresaron un total de 33.221 casos al sistema del Sename. Actualmente, hay 1.268 adolescentes en centros privativos de libertad, 382 en recintos semicerrados y 7.620 en programas de medio libre.

El experto en esta legislación de la Universidad Diego Portales (UDP), Jaime Couso, cree que la ley va en la dirección correcta. "Siempre es complejo implementar una ley, porque el problema es complejo, pero es necesario aplicarla en su totalidad para evaluar su efecto", según explicó.

La experiencia sancionadora que aplica Europa
La experiencia europea para afrontar la delincuencia juvenil converge en un régimen sancionador, donde prevalecen varios elementos comunes, según el profesor de Derecho Penal y Criminología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid (Uned), Carlos Vásquez González.

Entre ellas destacan la instauración de un catálogo amplio de alternativas a las penas privativas de libertad. "La prisión como una pena aplicable a los menores de edad, aunque por razones de prevención general no se puede suprimir, se pretende que se imponga principalmente por delitos graves, especialmente violentos y como medida sustitutiva cuando hayan fracasado otras medidas alternativas", según explica en su trabajo "La responsabilidad penal de los menores en Europa".

También destaca la amplia utilización de sanciones educativas, como la reparación o conciliación con la víctima y la prestación de tareas en beneficio de la comunidad. Lo que prima en este régimen, dice, es el interés superior del menor.

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martes 30 de junio de 2009

Por su comprensión

Desde el 1º de junio he asumido la Dirección Metropolitana de la Fundación Tierra de Esperanza, lo que me llena de entusiasmo y me hace más difícil la publicación semanal en este blog, la que espero poder retomar con más bríos en un tiempo más. Por su comprensión, gracias.

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viernes 12 de junio de 2009

La libertad en tiempos de gatillo fácil, por Emilio García Méndez

Emilio García Méndez comenta hoy en Página 12 una entrevista de Zaffaroni en Playboy argentina.

Pocas veces las paradojas aparecen en un estado tan químicamente puro como la que plantea la larga entrevista del doctor Raúl Zaffaroni en la edición argentina de la revista Playboy del mes de mayo de 2009. Transcribo textualmente a continuación la muy pequeña parte dedicada al fallo del 2 de diciembre de 2008, que declara constitucional el régimen penal de la minoridad ordenado por la dictadura (decreto 22.278 de 1980).

Playboy: Un planteo en la Corte Suprema pidió que liberaran a chicos detenidos ilegalmente en un instituto de menores porteño. ¿Por qué la Corte no autorizó esa medida?

Zaffaroni: En diciembre del año 2008 dijimos “esto es inconstitucional”, pero por razones coyunturales no lo podíamos declarar inconstitucional.

Playboy: ¿Cuáles son las razones coyunturales para no poder declarar inconstitucional algo que sí consideran inconstitucional?

Zaffaroni: Con los slogans que había dando vuelta, el riesgo era que se generara un gatillo fácil contra los adolescentes. Nosotros hemos tenido epidemias de gatillo fácil en 1984 y 1985 con la policía recién salida de las órdenes de (Ramón) Camps. No le puedo dar el argumento a una fuerza que yo solté 50 para que me maten 100, sobre todo cuando hay slogans políticos que pueden generar ese tipo de riesgos.

Muchas causas de naturaleza bien diversa concurren para explicar, paradójicamente, que una declaración de esta gravedad –por parte de un miembro cabeza del poder cuya única función es decir el derecho– no haya suscitado, por lo menos hasta ahora, ni un único comentario por parte de la clase política, los movimientos sociales o la vasta gama de prestigiosos juristas con los que cuenta el país. Ni qué hablar del silencio de los que cotidianamente se rasgan las vestiduras frente al deterioro institucional del país y lo atribuyen exclusivamente al Poder Ejecutivo. Si argumentos de similar tenor se hubieran vinculado a una causa de contenido patrimonial o donde estuviera en juego lo que con mucha ligereza se denomina la libertad de expresión, para dar sólo dos ejemplos, interminable sería la cola de los defensores del estado de derecho para repudiar el atropello a los fundamentos de la democracia, agraviada por quienes en flagrante violación de la Constitución, las leyes y los tratados internacionales se erigen en “protectores” de la libertad de los “otros”. ¿Puede alguien imaginarse el cierre de un medio de comunicación con el argumento de que los contenidos expresados pudieran irritar a sectores con acceso al “gatillo fácil” y por ese motivo se protegiera de ese modo a los dueños del medio de comunicación? ¿Puede alguien imaginar la convalidación de la expropiación de una empresa ya que el lucro generado podría convertir a sus dueños en presa fácil de un secuestro extorsivo? Así de absurdos, aunque no de evidentes, resultan el fallo de la Corte y las declaraciones del doctor Zaffaroni, con la única diferencia de que no se trata de dinero, sino de la libertad de seres humanos en formación, personas que la injusticia devaluó al grado de convertirlas, en la mejor de las hipótesis, en meros objetos de “protección” en una cárcel donde ninguno de los que suscribieron el fallo dejaría a un hijo por más de diez minutos.

Digámoslo sin ambigüedades, hace mucho tiempo que la libertad de los “otros”, especialmente de estos “otros”, no le preocupa casi a nadie. ¿Qué diferencia en realidad existe entre un Blumberg que quiere encerrar preventivamente a los pobres para que no roben y un Zaffaroni que los quiere encerrar para que no los maten? La diferencia es que el primero no ostenta ningún cargo ni responsabilidad pública, mientras el segundo, cabeza de un poder del Estado, niega (mientras impúdicamente declara que procede) el más supremo y devaluado en estos tiempos de los valores humanos: la libertad.

Legitimar, desde la investidura de un juez de la Corte Suprema, con el peligro de muerte en manos de la policía, el rechazo a una libertad que procede sin presentar una sola denuncia destinada a verificar la existencia de acusaciones de tal gravedad, constituye la negación más flagrante de todos los principios del estado de derecho.

Un Poder de la República puede, tal como de hecho frecuentemente sucede, ver recortadas sus funciones vía la intromisión de otro poder (generalmente el Ejecutivo) en sus áreas específicas. Sin embargo, cuando el recorte de funciones se genera a partir de una iniciativa propia, estamos frente a un suicidio institucional que generalmente acaba de la peor manera. Que lo digan si no los alemanes, quienes, dicho sea de paso, no consiguen olvidar que el fundamento (escrito y documentado) de las leyes que crearon los campos de concentración fue la protección de los judíos para que no cayeran víctimas de los “gatillos fáciles” de la época.

También en estos tiempos, la cuestión de la infancia es la cuestión de la libertad.

* Diputado nacional. Presidente de la Fundación Sur Argentina.

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jueves 11 de junio de 2009

Informe de Contraloría sobre SENAME y Ley de Responsabilidad Penal Adolescente




Clik en la imagen para acceder al informe de la Contraloría, de diciembre 2008.

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martes 26 de mayo de 2009

Tony Mauro comenta la elección de Sonia Sotomayor como candidarta a la Corte Suprema de EE.UU.

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miércoles 20 de mayo de 2009

Paper inglés sobre tratamiento y supervisión de infractores con consumo problemático de drogas

McSweeney, T., Turnbull, P.J. and Hough, M. (2008) The treatment and supervision of drug dependent offenders: A review of the literature prepared for the UK Drug Policy Commission. London: UK Drug Policy Commission.

Los autores son investigadores del King's College, del Instituto de Investigación en Política Criminal, uno de las varias escuela de esta prestigiosa universidad dedicadas al estudio de temas relacionados con el delito, la cárcel y el sistema de justicia.

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martes 19 de mayo de 2009

Informe de Comisión Investigadora sobre muerte de diez adolescentes en Puerto Montt



Informe de la comisión investigadora encargada de determinar responsabilidad administrativa y política que corresponde a las máximas autoridades del SENAME y al MINISTRO DE JUSTICIA, en el fallecimiento de diez jóvenes con ocasión de un incendio provocado al interior de un centro de detención provisoria ubicado en la ciudad de Puerto Montt.
Cámara de Diputados.

"Responsabilidades.
La Comisión concluyó que el diagnóstico elaborado por el Ministerio de Justicia, el cual sirvió de base para la consideración del Congreso Nacional, fue errado. Asimismo, las condiciones mínimas objetivas que el Ministro señaló no se cumplieron, existiendo por tanto responsabilidad del Ministro de Justicia, señor Carlos Maldonado Curti, y de la Directora Nacional del SENAME de la época, señora Paulina Fernández.

El artículo 74 del reglamento de la ley N° 20.084, regula los planes de emergencia de que deberán disponer los distintos centros del SENAME. En efecto, prescribe lo siguiente: “Artículo 74.- Plan de emergencia. Los centros desarrollarán anualmente un plan de emergencia, en concordancia con las directrices y normas emanadas del Servicio Nacional de Menores, respecto de la prevención de riesgos y seguridad, a fin de prevenir y reaccionar adecuada y oportunamente ante alguna contingencia.
En todo caso, en lo relativo a la seguridad, los centros siempre deberán contar con la asesoría de Gendarmería de Chile.
Los procedimientos para abordar las situaciones de riesgo, deberán ser regulados mediante instructivo impartido por el Servicio Nacional de Menores.”.
Al momento de ocurrir los hechos en el centro de Puerto Montt, no se había dado cumplimiento a esta obligación reglamentaria. De ello, a juicio de esta Comisión, se derivan responsabilidades funcionarias directas de las siguientes autoridades:

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lunes 18 de mayo de 2009

Sobre El Río, de Gómez Morel

"Estaba a punto de cumplir 18 años. Aún era ‘menor’. Había renacido el conflicto de poderes entre la Cárcel y el Reformatorio. Dirimió el asunto la Corte de Apelaciones a petición del Ministerio de Justicia obligando al Director a recibir menores … Desde la llegada supimos que nos darían un trato distinto que al resto de los menores. Nos habilitaron una sección especial, pidieron refuerzos policiales y nos hicieron permanecer en un pabellón de 8 metros de ancho por 40 de fondo, con ventanales a la calle, protegidos por gruesos barrotes interiores. Dos hombres armados nos custodiaban día y noche. Sólo entraban a las horas de comida, cuando los encargados del aseo venían por los tarros de basura o cuando entre nosotros se producía algún disturbio."

El Río, Alfredo Gómez Morel, 1963

Esta novela es la obra clave en la relación delito-literatura en nuestra historia nacional. Hijo de ladrón es brillante, pero carece del barro, el sudor y el semen que esta obra arroja a los ojos del lector desprevenido. Curiosamente estos días reaparece (siempre está reapareciendo) en medio de la novela estupenda de Rafael Gumucio como el proyecto cinematográfico pendiente de uno de sus personajes, en alguna obra de teatro del año pasado, en algún proyecto documental que me presentan, y en el libro de Alvaro Bisama, "100 libros chilenos", crítico y novelista del que no resisto anotar acá una columna suya sobre El Río:

"Escribí un libro sobre literatura chilena y una de las conclusiones más rotundas que saqué en limpio fue que alguien debería reeditar El río (1961), de Alfredo Gómez Morel. Sería un acto de justicia literaria y de riesgo moral. Pero también descubrí otra cosa: que Gómez Morel debería colocarse al lado de Claudio Giaconi.
A ambos los releí la misma semana y me aterraron sus sincronías, reflejos, imposibilidades. Eso, porque, quizás, uno puede ser la sombra del otro, aunque sus mitologías, biografías y generaciones (pero… ¿un bordeline como Goméz Morel fue realmente capaz de pertenecer a algo?) no tengan nada que ver y a sus obras principales las separen diez años, una ciudad y un país completos.
La razón es sencilla: todo lo que La difícil juventud (1954) se propuso (una literatura chilena nueva, la descripción de un Santiago secreto, la caracterización de una angustia existencial capaz de destruir al narrador y al mundo) fue en realidad concretado en El río, aquella obra límite que edifica ese Chile que repta a la sombra de la instituciones, mientras narra la educación moral de un delincuente que aprende las leyes del bajo mundo metropolitano, en un tour de force que incluye religiosos pederastas, ladrones, asesinos, incesto y precariedades de todo tipo. No en vano, El río es conmovedor, demoledor y hardcore, en el sentido más literal de la palabra.

De ahí que al lado de Gómez Morel, Giaconi luzca como un pequeño lord inglés —o ruso, mejor dicho— preocupado de minucias como la existencia de Dios o el sentido del arte, mientras describe adolescentes vacilantes, sacerdotes modernillos, artistas perdidos en la ciudad y vidas dilapidadas por un horror encerrado en las cuatro paredes de ese leimotiv que es la casa chilena.

Pero eso no es suficiente, no basta. Algo falta, al punto de que en el presente, aquel lugar mítico que ocupa Giaconi entre los aprendices de escritores, bien podría ocuparlo Gómez Morel, que fue traducido al francés, prologado por Neruda y luego juró una obediencia bizca al gobierno militar de un modo tan impresentable como delirante. Pasaríamos así de los clichés de un mesías postadolescente que lee a Kierkegaard a un ex delincuente que redacta —como exorcismo, terapia y bildungsroman— sus propias memorias en una novela donde la identidad del narrador está tan violentada que no puede reconocerse ni siquiera en la posibilidad de poseer un nombre propio.
De este modo, mientras los cuentos de La difícil juventud languidecen ahora como documentos de época, la violencia urbana y el Santiago secreto de El río siguen vigentes en cada programa sensacionalista prime time, al modo de un recordatorio de lo que la ciudad olvida y guarda bajo la alfombra, redactando —como alguna vez hizo El roto, de Edwards Bello— las variadas formas de la perversión de la ciudadanía nacional.
Por supuesto, todo lo que yo me estoy aquí inventando es una ficción, suena exagerado. Pero quizás toda la alharaca de Giaconi sobre el agotamiento de la legitimidad de ciertas instituciones y disciplinas (la familia, la iglesia, la filosofía, el arte, los libros) se vuelve una certeza insoslayable en El río, que es una distopía donde el peso de la noche luce más bien como un caudal de agua sucia.

Es una revelación inquietante y sirve, por un rato, para releer el canon. Así, al lado de la prosa afiebrada de El río los artistas calenturientos y los lectores torturados de La difícil juventud (y de los libros de la generación del 50 casi completa) suenan huecos, enfermos de un resfriado literario. El río, por el contrario, es una obra viral, una tuberculosis pura que hace que uno recuerde lo que se olvida a ratos: la mejor literatura chilena siempre es invisible e inclasificable, indefectiblemente monstruosa."

Más sobre El Río aquí, allá y acá y ahí.

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