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martes, 2 de octubre de 2012

Egidio Crotti, UNICEF Uruguay: Adolescentes no son impunes, pero deben tener un sistema penal distinto al adulto por tener más posibilidades de cambiar

El debate sobre la baja de la edad de imputabilidad penal a los 16 años ya está totalmente instalado en Uruguay, y más ahora que se ha confirmado un plebiscito sobre el tema en 2014. ¿Qué papel juega en esta discusión Unicef, la organización que vela por los derechos de los niños en todo el mundo? Para profundizar en ello, En Perspectiva entrevistó a Egidio Crotti, representante de Unicef en Uruguay desde marzo de 2009. Según afirmó Crotti, la posición de Unicef respecto a los adolescentes que delinquen se basa en los postulados de la Convención de los Derechos del Niño.

EMILIANO COTELO: ¿Qué papel juega Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), la organización que vela por los derechos de los niños en todo el mundo, acá en Uruguay en la discusión sobre la baja de la edad de imputabilidad penal? Para el senador Pedro Bordaberry, uno de los principales impulsores de la campaña de firmas que consiguió que se convoque a un plebiscito que ocurrirá en octubre de 2014, la posición de los representantes de Unicef en Uruguay es “contradictoria” y falta de “coherencia”, pero además está influida por “asesores” de la organización que “militaron en el Frente Amplio recientemente”. Con estos argumentos Bordaberry criticaba, en una entrevista que le hacíamos en En Perspectiva el mes pasado, la postura de Unicef, que se ha manifestado en contra de bajar la edad de imputabilidad porque, a su entender, es una opción “muy simplista” y “peligrosa”, y coloca al adolescente “como un enemigo público”. Esta mañana vamos a profundizar en estas consideraciones de Unicef, a averiguar qué responde la institución ante las críticas del senador Bordaberry, pero además y sobre todo, cuál es su opinión sobre el debate de fondo, qué participación va a tener en la polémica, en la campaña que habrá sobre el plebiscito que se viene. En los próximos minutos, el diálogo es con Egidio Crotti, representante de Unicef en Uruguay desde marzo de 2009. Una pregunta en general, para empezar, respecto de la edad de imputabilidad penal para los adolescentes: ¿Unicef tiene una posición común en todos los países en los que opera?
EGIDIO CROTTI: Unicef tiene una posición común, porque su mandato es promover la Convención de los Derechos del Niño. Es una primera aclaración importante, no expresamos nuestra opinión a partir de una ideología partidaria, sino que nuestra referencia es el tratado de derecho humano más universal que existe en este momento en el planeta.

EC - Según el informe “Justicia juvenil y derechos humanos en las Américas 2011”, elaborado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, en la que Unicef tuvo participación, “al someter a personas menores de 18 años al sistema ordinario de justicia, su condición de niños es totalmente negada y sus derechos violados”. ¿Esa es la postura, en definitiva?
ECr - La postura de Unicef se basa, repito, en la convención, y en ella hay artículos bastante claros sobre la relación entre el Estado y el adolescente acusado de cometer delito, de infringir la ley. El artículo 1 considera niños a todos los menores de 18 años, a menos que la legislación nacional prevea otro tipo de edad, y el artículo 3740, que es más específico, es sobre cómo reglamentar la respuesta del Estado frente a adolescentes que cometen delitos. Y quisiera aclarar un punto. La convención, y como consecuencia Unicef, no promueve ni la impunidad ni la irresponsabilidad de los adolescentes. Esto es importante, la convención no habla de impunidad y sobre todo no habla de irresponsabilidad. Lo que dice, y por eso mi posición y la de Unicef, es que los estados, una vez ratificada la convención, se comprometen a tener un sistema de responsabilidad penal específico para adolescentes, que tiene algunos puntos muy claros. Una finalidad distinta de los adultos, tiene como finalidad prioritaria la inserción o la reinserción social. Capaz que eso tendría que ser también para los adultos, pero para el adolescente es la finalidad, por eso se habla a veces de medidas socioeducativas. También penas distintas de las de los adultos, con la garantía que se dan a los adultos en un debido proceso: derecho a la defensa, que si una actividad no es un delito para un adulto no puede serlo para un adolescente, el marco garantista. Y una especialización, que es cómo después se implementa un sistema penal con jueces, defensores, fiscales, operadores especializados. También propone una edad mínima por debajo de la cual el Estado renuncia a cualquier tipo de intervención penal, que en el caso de Uruguay son los 13 años. Uruguay tiene un sistema –que después podemos ver si está funcionando bien o no– de responsabilidad penal juvenil de 13 a 18 años.

EC - ¿De dónde sale la edad de 18 años como tope? ¿Cuál es el argumento científico en el que se basa la idea de que recién al cumplir 18 años una persona está lo suficientemente madura como para responder ante la justicia ordinaria por los delitos que comete?
ECr - Uno podría decir qué diferencia hay entre 17, seis meses y 20 días, y 18. Se toma un estándar más o menos internacional para ponernos de acuerdo.

EC - Se lo pregunto teniendo en cuenta que ha habido cambios. En muchos países, y aquí mismo en Uruguay, hasta hace no mucho había dos edades que implicaban una mayoría de edad. Por ejemplo, se podía votar o sacar una libreta de conducir a los 18 años, pero no se podía firmar un contrato o no se podía adquirir bienes hasta los 21 años. Eso luego se cambió y ahora la mayoría de edad a todos los efectos es 18. En definitiva hubo una evolución, la sociedad entendió que a todos los efectos una persona era mayor a los 18 años. ¿No podría pasar que esa misma evolución determinara que la madurez, también a los efectos penales, llegara antes de los 18?
ECr - La convención deja abierto este espacio al decir: “18, a menos que el país o el Estado defina como edad de mayoría una edad distinta”. En algunos casos puede ser 21, entonces consideraremos niño o adolescente debajo de 21; otros países capaz que la quieren bajar.

EC - Por lo visto, de acuerdo con lo que usted señala y con las convenciones internacionales, no es posible bajarla.
ECr - No, lo que la Convención dice es que se considera niños a todos los menores de 18 años, pero en sentido general, no para la responsabilidad penal, a menos que el país tenga una ley que defina una edad de mayoría distinta, la mayoría global, total. Entonces si un país considera que hasta los 21 son menores de edad, esta edad sería 21, y si un país considera que 16 o 17 es la edad de mayoría plena, con todos los derechos garantizados, entonces la convención se aplicaría desde este punto de vista.

La transcripción de la entrevista completa acá.
Escuche la entrevista a Egidio Crotti

martes, 28 de abril de 2009

Gobierno condecoró a ex Representante de UNICEF para Chile

La Ministra de Educación, Mónica Jiménez, condecoró esta mañana al ex Representante de UNICEF para Chile, Egidio Crotti, con la Orden al Mérito Docente y Cultural “Gabriela Mistral” en el grado de Comendador en reconocimiento al trabajo realizado por UNICEF durante su gestión en la promoción y defensa de los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

La Ministra Jiménez destacó la participación de UNICEF en cada uno de los grandes temas de la educación y agradeció especialmente el aporte de Egidio Crotti durante estos años, a quien describió como “un infatigable promotor y defensor de los derechos de la educación”.

Asimismo, la Ministra señaló que UNICEF ha sido un aliado eficiente y claro, contribuyendo de manera constructiva a la discusión sobre derecho a la educación, convivencia escolar, participación de alumnos y padres, por mencionar algunos.

En ese contexto, valoró especialmente la vocación de servicio público de Egidio Crotti y su generosidad para poner a disposición del país sus conocimientos para enfrentar los desafíos que tiene Chile en el ámbito de infancia.

Finalmente, la Ministra Jiménez destacó a Egidio Crotti como un defensor de los derechos humanos, señalando que es de las personas que “sienten y expresan respeto por las personas de manera transversal. Que creen en las capacidades de las personas y busca espacios para su desarrollo y crecimiento”.

Egidio Crotti agradeció el reconocimiento del gobierno de Chile al trabajo que realiza UNICEF en el país, señalando que UNICEF ha sido durante estos años “un aliado crítico que le recuerda a los países los compromisos internacionales que éstos han adquirido, en relación a la infancia”.

Crotti dijo que sentía como un verdadero honor que este reconocimiento a UNICEF se expresara a través de su persona, sobre todo porque viene de un gobierno que ha puesto a la infancia en el centro de sus preocupaciones y como la primera piedra del pilar del sistema de protección social.

La ceremonia contó con la participación de autoridades de gobierno y representantes de las Agencias de Naciones Unidas.

TRAYECTORIA

Egidio Crotti se desempeñó como Representante de UNICEF para Chile entre junio de 2002 y marzo de 2009, período durante el cual reforzó el papel de UNICEF como una voz independiente en la promoción y difusión de los derechos del niño y como un centro de conocimiento sobre las políticas públicas orientadas a la infancia, trabajando estrechamente con el Gobierno, organizaciones no gubernamentales, la academia, medios de comunicación y el sector privado.

Egidio Crotti es italiano, ingresó a UNICEF en 1985 y antes de llegar a Chile se fue Representante de UNICEF en Túnez y Coordinador de Programas en Perú.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Declaración pública de UNICEF sobre Suicidios y Sename

"Unicef lamenta profundamente que en menos de un mes el país haya conocido el suicidio de dos adolescentes que se encontraban recluidos en centros privativos de libertad esperando un juicio. Uno sucedió hace tres semanas en Coquimbo y el otro esta semana en Limache. Ambos menores estaban bajo la custodia y cuidado del Sename.

La normativa internacional establece que el Estado tiene la obligación de tomar todas las medidas que sean necesarias para resguardar el derecho a la vida de los adolescentes bajo su custodia y cuidado. Para evitar este tipo situaciones, se prescribe la necesidad de hacer una revisión médica de la salud física y mental de un adolescente cada vez que ingresa a un centro privativo de libertad, para detectar cualquier alteración y garantizar su protección de situaciones de riesgo.

Por otra parte, existe un imperativo ético que demanda respeto a la dignidad de las personas, que se hace más fuerte cuando se trata de adolescentes en un estado de especial vulnerabilidad, como en el caso de la adolescente de Limache, quien tenía una depresión severa y estaba recluida bajo la tutela del Estado. En este caso específico, cabe preguntarse si el tribunal conoció de la salud mental de la adolescente antes de ordenar su internación provisoria, y en caso afirmativo, cómo se ponderaron estos antecedentes, como también qué revisiones se hicieron en el Centro y cuáles fueron sus resultados; qué medidas se adoptaron y cuál fue la intervención del sistema de salud.
Unicef considera un deber hacer un llamado a las autoridades con el fin de que tomen medidas urgentes para que este tipo de situaciones no se repita."

EGIDIO CROTTI
Representante de Unicef para Chile

miércoles, 27 de agosto de 2008

Estudio de UNICEF revela opinión de los niños sobre la forma en que sus padres los crían

Soledad Larraín debe ser quizá la principal (o una de los dos o tres) experta nacional en el tema infancia y buen trato. Es consultora de UNICEF y acaba de dar a conocer hoy un importante estudio, "La voz de los niños, niñas y adolescentes: “Lo que más le importa a mis padres”. Va la nota de prensa de UNICEF:


“Lo que más le importa a mis padres” es el nombre del estudio presentado esta mañana por UNICEF, en el cual se abordan las normas y reglas utilizadas por los padres en la crianza y formación de sus hijos. Los principales resultados fueron dados a conocer por Egidio Crotti, Representante de UNICEF para Chile; Soledad Larraín, Consultora de UNICEF; y Andres Varas, gerente general de Criteria Research.

De acuerdo al estudio, la mayoría de los niños vive con ambos padres, las horas del día que más comparten con ellos es en la mañana y en la noche, y prácticamente todos califican positivamente la relación padre-hijo.

Señalan que a sus padres lo que más les importa es que se saquen buenas notas y que colaboren con el orden doméstico. Esto se traduce en que ambos temas ocupan un lugar destacado en las conversaciones que tienen padres e hijos, pasando a segundo plano temas relevantes, especialmente para los adolescentes, como el consumo de alcohol y drogas y aquellos referidos a la sexualidad. En relación a este último es donde los adolescentes perciben mayores dificultades de los padres para abordar estos temas.

El rendimiento escolar se transforma en la principal fuente de gratificación y castigo para los niños. En definitiva, perciben que “sacarse buenas notas” es lo que más les importa a sus padres y para los hijos el tema se transforma en un fin en si mismo. Son las notas la fuente de premios y castigos, lo que les genera sentimientos de orgullo y culpabilidad.

En relación con el orden doméstico se da la misma relación semeja. Se acatan las normas, pero no perciben que se les trasmitan un sentido asociado a ellas, sólo el de “aliviar” a los padres cansados.

Vinculado al rendimiento escolar, los niños y niñas cuentan que sus padres dicen que les importa el esfuerzo que ellos hacen para que les vaya bien en los estudios, aunque finalmente sólo valoran el resultado.

De acuerdo al estudio, niños y adultos difieren en la valoración que tiene el rendimiento escolar en sus vidas. Los niños perciben que sus padres asocian las buenas notas a la posibilidad de que los hijos sean mejores que ellos y “sean alguien en la vida”; los niños en cambio confiesan que estudian sólo para dejar tranquilos a sus padres y no ven el estudio como una posibilidad de adquirir nuevos conocimientos y de aprender.

Las motivaciones utilizadas por los padres para el logro académico son percibidas por los niños y niñas como algo ajeno y lejano en el tiempo. No hay una valoración, por parte de los adultos, de las conductas del presente “del aquí y ahora”, sino de un proyecto futuro de los padres. Hay un cuestionamiento relativo de este discurso al percibir la “infelicidad” de sus padres.

Los niños y niñas han interiorizado el discurso social y familiar en relación a las expectativas futuras. Para ellos “ser alguien en la vida” es ser profesionales, trabajar y triunfar; formar una familia y ser buena persona; aparecen como prioridades poco relevantes. También aparecen cambios culturales importantes en relación al género. Las mujeres tienen como principal expectativa en la vida ser profesionales, mientras que formar una familia aparece como una de las últimas prioridades.

La obtención de una profesión es relevante para los niños y niñas de los colegios municipales, mientras que para los de colegios particulares lo es el trabajo, triunfar y ser independiente.

Aunque las formas de crianza son estructuralmente similares en Santiago, Temuco y zonas rurales de la Región de La Araucanía, en estas últimas se aprecian normas de relación más tradicionales, valorándose más el respeto hacia los mayores y el cumplimiento de responsabilidades.

El estudio se aplicó en Santiago, Temuco y zonas rurales de la Región de La Araucanía y contó de una fase cuantitativa, en la que se encuestó a 2.942 niños y adolescentes de establecimientos educacionales municipalizados, particulares subvencionados y particulares pagados, y otra cualitativa en que se entrevistó en profundidad a 24 niños y adolescentes.


martes, 11 de diciembre de 2007

Opinion de Egidio Crotti, UNICEF

Hoy en La Nación, viene esta columna de opinión de Egidio Crotti, representante en Chile de UNICEF.


"En los próximos días se cumplirán seis meses desde que entró en vigencia la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente, un hito que hace oportuno realizar una evaluación sobre la aplicación de esta iniciativa y los desafíos y las oportunidades que implica para los diferentes actores involucrados en el tema. Desde 1990, fecha en la que el Congreso Nacional ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño, la Unicef promovió la necesidad de una reforma legislativa que adecuara la legislación nacional a las exigencias del texto global.

Entonces sostuvimos que la enmienda legislativa debía ir acompañada de reformas institucionales y de una política pública que permitieran hacer realidad, en lo cotidiano, aquello que las leyes consagran. Conviene recordar que, en América Latina, muchas veces es más fácil aprobar una ley que ponerla en funcionamiento, razón por la que promovimos la adopción de medidas destinadas a aplicar los derechos y las garantías consagrados en la Convención, muy en especial aquellos que buscan reintegrar a los jóvenes infractores a la sociedad y que privilegian la libertad por sobre la cárcel.

La aprobación de la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente en 2005 y su entrada en vigencia el 8 de junio pasado, han sido motivo de nuestra preocupación por al menos dos razones. En primer lugar, porque estimamos que en el texto y en sus modificaciones posteriores no se ha establecido la privación de libertad como medida de último recurso, tal como lo señala la Convención.

En segundo término, porque desde el principio fue posible advertir que la implementación de esta ley enfrentaría serias dificultades no sólo en materia de los centros de privación de libertad, sino de medidas alternativas a ésta. En lo relativo a los centros, en nuestra opinión no sólo han existido problemas de infraestructura -como se ha enfatizado de manera suficiente- sino en cuanto a los programas de educación y capacitación, ampliamente garantizados en la normativa legal, los que no obstante recién se han comenzado a concretar.

Es evidente que esta nueva ley constituye un avance desde la perspectiva del debido proceso y la responsabilización social de los jóvenes. También es palpable el esfuerzo que tribunales, fiscales y jueces por una parte, y del Ministerio de Justicia y del Sename, por la otra, han puesto en la implementación de este nuevo sistema y en la correcta aplicación de la ley.

Sin embargo, nos parece que en estos pocos meses de su aplicación ha quedado de manifiesto de un modo dramático uno de sus principales defectos: la privación de libertad no favorece la rehabilitación; por ello resulta necesario privilegiar los sistemas abiertos si es que queremos emprender con éxito esta tarea. De lo contrario, la infraestructura para la privación de libertad siempre se encontrará saturada y sobrepoblada. La sola construcción de nuevos centros así como la incorporación de Gendarmería a los centros de menores tampoco parecen ser las soluciones para un problema tan complejo.

Estos son los temas que es necesario discutir en concreto, con las cifras en una mano, con el propósito de rectificar los defectos del sistema. Las vidas de los miles de jóvenes que tendrán contacto con las medidas de la ley nos exigen urgentemente un debate serio sobre la materia."