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jueves, 13 de junio de 2013

Carlos Tiffer: "Rebajar la edad de imputabilidad no va a solucionar el problema de la inseguridad."


Don Carlos Tiffer, experto en justicia juvenil, nos ha compartido ayer esta entrevista en La Diaria, de su viaje a Montevideo esta semana,  a propósito de campaña de recolección de firmas para plebiscitar, vìa reforma constitucional, la rebaja de edad penal que está efectuando el partido Colorado.



"Bajar la edad de imputabilidad penal “sería contraproducente” si la intención es mejorar la seguridad ciudadana, afirma el director del programa de Justicia Penal Juvenil del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente 
(Ilanud), Carlos Tiffer. Llegó a Uruguay para abrir ayer, en el Paraninfo de la Universidad de la República, el “Ciclo de conferencias internacionales sobre Justicia Penal adolescente; aportes al debate nacional”, organizado por Unicef. Su exposición se enfocó en la responsabilidad penal juvenil y la vinculación entre la violencia y la inseguridad ciudadana.
Ha trabajado como consultor de Unicef y como perito consultor de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Defiende los “programas de reincorporación y reinserción de carácter social” como “las mejores respuestas” frente al problema de la delincuencia en la adolescencia. Dice que sobre ésta “hay muchos mitos”. Subraya además que la población percibe de manera más grave los delitos cometidos por adolescentes porque los ve como “los delitos del futuro”, aunque, apuntó, no pasan de 10% de la totalidad.
-¿La baja de la edad de imputabilidad es un tema que suele estar en agendas legislativas?
-En general en todos los países de América Latina hay una preocupación seria por el tema de la inseguridad ciudadana. Esa inseguridad no es del todo injustificada, porque en la mayoría de los países, y pasa también aquí en Uruguay, ha habido un aumento importante del delito. Las respuestas que tradicionalmente se están dando en los países de América Latina, entre las que se encuentra rebajar la edad de imputabilidad o la edad para adquirir una responsabilidad de carácter penal, no van a solucionar el problema de la inseguridad. Sostengo que son sólo reacciones ante el problema. Otro tipo de respuestas que también se dan es el de las garantías y el aumento de las conductas delictivas y la aplicación automática de la prisión preventiva. Todas ellas, lamentablemente, no van a producir lo que muchas veces se cree que es el mejoramiento de la seguridad 
ciudadana.
-También ha estado en la agenda en su país, Costa Rica, con el cual, en diversos frentes, suele compararse a Uruguay.
-Sí, es cierto. A pesar de que son países alejados geográficamente, se suele comparar a Costa Rica y Uruguay en varios aspectos. Existe mucho en el imaginario, porque se comparan por población, por estándares de carácter económico, social, etcétera. Con respecto al tema de la edad de imputabilidad penal, Costa Rica y Uruguay suscribieron la Convención sobre los Derechos del Niño. Al rubricarla ambos estados adquieren obligaciones que este instrumento establece. En Costa Rica se estableció un sistema de responsabilidad que se denomina Penal Juvenil, que va de los 12 a los 18 años.
-¿Cuáles serían las consecuencias inmediatas de la baja de la edad de imputabilidad?
-Traería un aumento de población penitenciaria. Eso debería calcularlo cualquier país, porque va a tener un impacto fuerte en el sistema penitenciario, pero también en la Justicia. Además, hay que tener en cuenta que va a tener impacto en la misma seguridad y en el mismo delito, porque va a generar más violencia y más delito. Termina siendo totalmente contraproducente. Desde el punto de vista normativo sería un incumplimiento de las obligaciones internacionales, en el que los países signatarios de la Convención estarían incurriendo.
-¿Se ha aplicado?
-No conozco ningún país de la región donde se juzgue a los menores de edad como adultos. Existe sí el caso de Argentina, que aplica desde los 16 años un sistema similar al de los mayores de edad, e incluso establece penas perpetuas. Es un tema que ahora está debatiendo la Corte Intera-
mericana de Derechos Humanos y sobre lo que próximamente va a dictar la sentencia.
-¿Hay una lectura social que tiende a atar a la inseguridad directamente a los delitos cometidos por 
adolescentes?
-Hay algunos mitos sobre la delincuencia juvenil, como por ejemplo que los adolescentes son los responsables de una mayor inseguridad ciudadana. Ocurre que el efecto de esa inseguridad no se produce exclusivamente por las conductas delictivas de los adolescentes. Es un fenómeno más complejo, en el que, no desconozco, hay una participación de adolescentes, pero no son los principales responsables. Lo que se produce es una percepción. Muchas veces se percibe socialmente que el responsable de la inseguridad ciudadana es el delito juvenil, pero en la mayoría de los países el delito cometido por menores de edad no pasa de 10% de la totalidad del delito.
-A comienzos de la pasada década en Uruguay no sólo aumentaron los delitos, también lo hicieron los espacios dedicados a la información policial en los medios. Se nota una especial focalización en los casos protagonizados por menores de edad. ¿Es de suponer que esto aporta a la criminalización de la adolescencia?
-Sí, porque no es lo mismo el crimen que la criminalización. El crimen es el delito real, es el que sucede, y para hablar de ello se requieren estudios estadísticos sobre la realidad del delito. El fenómeno de la criminalización tiene que ver con la percepción de los ciudadanos que podrían ser víctimas del delito. Efectivamente, ocurre en todas partes por igual que la percepción es mayor que el delito real. Cuando se percibe la inseguridad es más que nada una sensación a la afectación que uno podría tener de su integridad física, de sus bienes y de su propia seguridad. Hay que ver la participación de los menores de edad, porque se percibe que son los principales responsables de esa inseguridad, pero se percibe eso más por una percepción que por una realidad propiamente dicha.
-¿Hay entonces una percepción diferente cuando el delito es cometido por un adolescente?
-Efectivamente, ocurre que la población percibe de una manera más grave un delito que comete un adolescente que el que comete un adulto. Por eso mismo, además, la percepción de inseguridad aumenta. Cuando un adolescente comete un homicidio produce un efecto mayor de percepción que si lo cometiera un adulto. Como dice el criminólogo Günter Kaiser, que fue mi profesor en Alemania, la ciudadanía ve el delito de los jóvenes no sólo como el del presente sino como el delito futuro.
-Entonces, ¿eso genera miedo respecto a ese posible futuro?
-Es muy peligroso este fenómeno. El Estado y la sociedad tienen que dar una respuesta, porque el fenómeno delictivo puede generar un efecto de paralización de carácter social. Si sólo medimos el costo del delito o el tema del efecto que tiene el delito en general, en una sociedad o una comunidad que se percibe como violenta e insegura se produce un efecto de paralización social. Hay que dar respuestas de carácter integral y no sólo pensar en la responsabilidad penal. Ésa no es, reitero, una respuesta acorde a las obligaciones asumidas al haber firmado la Convención. Además, y por sobre todo, no es acorde a lo que estamos tratando de buscar, que es mayor seguridad ciudadana; un derecho que debemos tener en cualquier sociedad.
-¿Qué opina de la conservación de antecedentes cuando cumplen los 18 años?
-Mi posición sobre esto es que no tendrían que registrarse como antecedentes las sentencias condenatorias de los adolescentes. El delito juvenil debe entenderse como un delito episódico en el desarrollo de las personas. El hecho de registrarlos y además utilizarlos en la edad adulta significa iniciar las carreras delictivas. Es totalmente contraproducente para la orientación que tendría que tener un sistema de justicia, que es la reincorporación y reinserción social. Esos antecedentes son utilizados para estigmatizar negativamente a una persona.
Emilio Martínez Muracciole


miércoles, 3 de octubre de 2012

Uruguay: ‎75% de adolescentes privados de libertad denunció violencia policial

El Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) presentó ayer la publicación “Hacia una política de Estado en privación de libertad”, dirigida por la coordinadora latinoamericana de Serpaj, Ana Juanche, y el coordinador general del Observatorio del Sistema Judicial (OSJ), Javier Palummo.

La publicación incluye un estudio sobre los adolescentes privados de libertad, a partir de encuestas a 327 adolescentes, las dos terceras partes del total de personas menores de 18 años privadas de libertad. La investigación reveló que el 75.8% de los adolescentes manifestó haber sido víctima de violencia física por parte de funcionarios policiales al momento de la detención o en motines, algo considerado como “grave” por Serpaj. En tanto, el 11% dijo haber sido víctima de violencia por parte de funcionarios estatales durante la privación de libertad. Respecto a los delitos por los que están privados de libertad, el 63.5% manifestó haber ingresado por rapiña.

Palummo dijo que la imposibilidad de “endurecer” el sistema penal adulto, está dando resultado con el sistema penal juvenil, al que el abogado consideró influenciado “por las discusiones de la opinión pública y orientado hacia su endurecimiento”. Durante la presentación, el comisionado parlamentario del sistema penitenciario, Álvaro Garcé, se refirió al futuro plebiscito sobre la baja de la edad de imputabilidad, y advirtió respecto a que hay que “prever muy bien el impacto que esto va a tener en el sistema de privación de libertad para asignar los recursos y no repetir con los menores lo que en su momento se cometió con los mayores”.

Al respecto, el director del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (Sirpa), Robert Alonso, señaló que su organismo viene “corriendo de atrás” al Ministerio del Interior, que “ha comenzado antes” a abordar los problemas de la privación de libertad. Reconoció que a nivel edilicio se ha “demorado más de lo esperado”, pero destacó el logro de que “por primera vez todos los centros del Sirpa van a tener clases de secundaria”. Dijo que las soluciones van a demorar, ya que “estamos en medio de un cambio de paradigma”, luego de “un siglo entero de enfoque criminalista”. “Los cambios son lentos y la gente es ansiosa, pero deben ser firmes y hay que darles tiempo”, sostuvo

En este contexto, la asesora del MI en temas penitenciarios, Gabriela Fulco, señaló los avances del sistema, aunque reconoció la existencia de “reductos de violación a los derechos humanos” en las cárceles uruguayas, que “aún registramos y que seguramente llevará más de una administración erradicar”. Fulco destacó los cambios en las pautas de funcionamiento en los centros de reclusión, con la creación de subdirecciones técnicas y el ingreso de personal civil, la extensión de los sistemas abiertos y semi-abiertos (basados en un criterio de “seguridad dinámica”), y el inicio de un proceso de clasificación de internos para mejorar “cualitativamente” su distribución en las “unidades de internación”. Asimismo, manifestó la necesidad de profundizar las medidas alternativas de privación de libertad, lo cual requiere “un proceso de cambio cultural en la sociedad para aceptar y admitir su posibilidad”. “Estamos convencidos y empecinados en modificar la tradición de un modelo centrado en la seguridad”, afirmó Fulco.

En tanto, el comisionado parlamentario, Álvaro Garcé, realizó una breve historia del sistema carcelario desde 1878 hasta la actualidad y concluyó que Uruguay nunca tuvo una política pública en materia carcelaria. Sin embargo, desde el retorno de la democracia la cuestión penitenciaria “quedó relegada”, lo cual derivó las falencias del actual sistema. En este sentido, Garcé consideró prioritario “rectificar la política criminal”, por cuanto la fuerte inversión en materia edilicia, que permitiría sanear el tema del hacinamiento, puede sucumbir de no modificarse el actual sistema penal. “Hay que repensar el papel de la prisión preventiva”, expresó.

martes, 2 de octubre de 2012

Egidio Crotti, UNICEF Uruguay: Adolescentes no son impunes, pero deben tener un sistema penal distinto al adulto por tener más posibilidades de cambiar

El debate sobre la baja de la edad de imputabilidad penal a los 16 años ya está totalmente instalado en Uruguay, y más ahora que se ha confirmado un plebiscito sobre el tema en 2014. ¿Qué papel juega en esta discusión Unicef, la organización que vela por los derechos de los niños en todo el mundo? Para profundizar en ello, En Perspectiva entrevistó a Egidio Crotti, representante de Unicef en Uruguay desde marzo de 2009. Según afirmó Crotti, la posición de Unicef respecto a los adolescentes que delinquen se basa en los postulados de la Convención de los Derechos del Niño.

EMILIANO COTELO: ¿Qué papel juega Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), la organización que vela por los derechos de los niños en todo el mundo, acá en Uruguay en la discusión sobre la baja de la edad de imputabilidad penal? Para el senador Pedro Bordaberry, uno de los principales impulsores de la campaña de firmas que consiguió que se convoque a un plebiscito que ocurrirá en octubre de 2014, la posición de los representantes de Unicef en Uruguay es “contradictoria” y falta de “coherencia”, pero además está influida por “asesores” de la organización que “militaron en el Frente Amplio recientemente”. Con estos argumentos Bordaberry criticaba, en una entrevista que le hacíamos en En Perspectiva el mes pasado, la postura de Unicef, que se ha manifestado en contra de bajar la edad de imputabilidad porque, a su entender, es una opción “muy simplista” y “peligrosa”, y coloca al adolescente “como un enemigo público”. Esta mañana vamos a profundizar en estas consideraciones de Unicef, a averiguar qué responde la institución ante las críticas del senador Bordaberry, pero además y sobre todo, cuál es su opinión sobre el debate de fondo, qué participación va a tener en la polémica, en la campaña que habrá sobre el plebiscito que se viene. En los próximos minutos, el diálogo es con Egidio Crotti, representante de Unicef en Uruguay desde marzo de 2009. Una pregunta en general, para empezar, respecto de la edad de imputabilidad penal para los adolescentes: ¿Unicef tiene una posición común en todos los países en los que opera?
EGIDIO CROTTI: Unicef tiene una posición común, porque su mandato es promover la Convención de los Derechos del Niño. Es una primera aclaración importante, no expresamos nuestra opinión a partir de una ideología partidaria, sino que nuestra referencia es el tratado de derecho humano más universal que existe en este momento en el planeta.

EC - Según el informe “Justicia juvenil y derechos humanos en las Américas 2011”, elaborado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, en la que Unicef tuvo participación, “al someter a personas menores de 18 años al sistema ordinario de justicia, su condición de niños es totalmente negada y sus derechos violados”. ¿Esa es la postura, en definitiva?
ECr - La postura de Unicef se basa, repito, en la convención, y en ella hay artículos bastante claros sobre la relación entre el Estado y el adolescente acusado de cometer delito, de infringir la ley. El artículo 1 considera niños a todos los menores de 18 años, a menos que la legislación nacional prevea otro tipo de edad, y el artículo 3740, que es más específico, es sobre cómo reglamentar la respuesta del Estado frente a adolescentes que cometen delitos. Y quisiera aclarar un punto. La convención, y como consecuencia Unicef, no promueve ni la impunidad ni la irresponsabilidad de los adolescentes. Esto es importante, la convención no habla de impunidad y sobre todo no habla de irresponsabilidad. Lo que dice, y por eso mi posición y la de Unicef, es que los estados, una vez ratificada la convención, se comprometen a tener un sistema de responsabilidad penal específico para adolescentes, que tiene algunos puntos muy claros. Una finalidad distinta de los adultos, tiene como finalidad prioritaria la inserción o la reinserción social. Capaz que eso tendría que ser también para los adultos, pero para el adolescente es la finalidad, por eso se habla a veces de medidas socioeducativas. También penas distintas de las de los adultos, con la garantía que se dan a los adultos en un debido proceso: derecho a la defensa, que si una actividad no es un delito para un adulto no puede serlo para un adolescente, el marco garantista. Y una especialización, que es cómo después se implementa un sistema penal con jueces, defensores, fiscales, operadores especializados. También propone una edad mínima por debajo de la cual el Estado renuncia a cualquier tipo de intervención penal, que en el caso de Uruguay son los 13 años. Uruguay tiene un sistema –que después podemos ver si está funcionando bien o no– de responsabilidad penal juvenil de 13 a 18 años.

EC - ¿De dónde sale la edad de 18 años como tope? ¿Cuál es el argumento científico en el que se basa la idea de que recién al cumplir 18 años una persona está lo suficientemente madura como para responder ante la justicia ordinaria por los delitos que comete?
ECr - Uno podría decir qué diferencia hay entre 17, seis meses y 20 días, y 18. Se toma un estándar más o menos internacional para ponernos de acuerdo.

EC - Se lo pregunto teniendo en cuenta que ha habido cambios. En muchos países, y aquí mismo en Uruguay, hasta hace no mucho había dos edades que implicaban una mayoría de edad. Por ejemplo, se podía votar o sacar una libreta de conducir a los 18 años, pero no se podía firmar un contrato o no se podía adquirir bienes hasta los 21 años. Eso luego se cambió y ahora la mayoría de edad a todos los efectos es 18. En definitiva hubo una evolución, la sociedad entendió que a todos los efectos una persona era mayor a los 18 años. ¿No podría pasar que esa misma evolución determinara que la madurez, también a los efectos penales, llegara antes de los 18?
ECr - La convención deja abierto este espacio al decir: “18, a menos que el país o el Estado defina como edad de mayoría una edad distinta”. En algunos casos puede ser 21, entonces consideraremos niño o adolescente debajo de 21; otros países capaz que la quieren bajar.

EC - Por lo visto, de acuerdo con lo que usted señala y con las convenciones internacionales, no es posible bajarla.
ECr - No, lo que la Convención dice es que se considera niños a todos los menores de 18 años, pero en sentido general, no para la responsabilidad penal, a menos que el país tenga una ley que defina una edad de mayoría distinta, la mayoría global, total. Entonces si un país considera que hasta los 21 son menores de edad, esta edad sería 21, y si un país considera que 16 o 17 es la edad de mayoría plena, con todos los derechos garantizados, entonces la convención se aplicaría desde este punto de vista.

La transcripción de la entrevista completa acá.
Escuche la entrevista a Egidio Crotti

jueves, 26 de mayo de 2011

Uruguay 2011 (Latas) - Chile 1995 (Containres)

"Si no se tratara de un tema tan serio se podría tomar con sorna. Lo que queda claro es que en este gobierno cada quién hace lo que quiere y, por lo menos en materia de seguridad, no existe una política coherente y, mucho menos, coordinada. El Inau habilitará contenedores como centros de reclusión transitoria. El mismo día que el penal de Libertad clausuró sus "latas", la institución decidió habilitar las propias como medida urgente ante el desborde de los hogares. El sindicato pidió más funcionarios. El Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (Inau) habilitará los contenedores como centros provisorios para disminuir el hacinamiento en los hogares para menores infractores. La situación de desborde de la Colonia Berro dilucidó la situación de emergencia que viven otros centros debido a la baja de fugas que se registraron en el último mes. El presidente de Inau, Javier Salsamendi, declaró a Ultimas Noticias que las principales opciones manejadas desde el directorio son la habilitación de las "latas" y la "relocalización interna de menores en centros de la institución para utilizar mejor los espacios que tenemos". En cuanto a la utilización de los contenedores, dijo que "se están previendo las instalaciones necesarias para acondicionarlos" y advirtió que serán utilizados como "centros de reclusión de corto plazo en el que los menores no permanecerán más de 24 horas". La intención es que allí permanezcan quienes esperan recibir una sentencia del juez. El jerarca señaló que con esa medida se liberarán plazas en centros de reclusión a largo plazo y se avanzará en impedir su saturación.
La aplicación de esta nueva medida permitiría habilitar cuarenta nuevas plazas. Se estudia ubicar los contenedores en el predio que el Inau posee en el cruce de General Flores y Luis Alberto de Herrera, donde funcionan tres centros más. A su vez, también se planea colocar otras en el predio de la Colonia Berro.

Estas medidas se tomarán como solución inmediata, ya que los tiempos burocráticos impiden otras soluciones de urgencia. En tanto, Salsamendi dijo que esto "evitará la saturación".
Como informó este medio el lunes, en la Colonia Berro hay jóvenes que duermen en el piso y la situación resulta difícil para los funcionarios pues son demasiados menores. Por este motivo se deben reducir las actividades al aire libre ya que los jóvenes pueden aprovechar la oportunidad para fugarse. La resolución fue adoptada el mismo día que el Ministerio del Interior vació los contenedores que funcionaban como celdas en el Penal de Libertad, celdario que le costó al gobierno una observación por parte del relator de derechos humanos de Naciones Unidas (ONU), Manfred Nowak.
Salsamendi reconoció que sobre la habilitación de las nuevas latas "nos pesa un recurso de amparo". En abril pasado, el fiscal Enrique Viana denunció que la utilización de esos contenedores atenta contra los derechos humanos de los menores por no tener las condiciones necesarias para alojarlos. Argumentó que debido a que son de chapa, se exponen a temperaturas extremas de frío o calor según la estación del año, no tienen ventilación y la iluminación no es la adecuada.

Por este hecho ya prestaron declaraciones los gerentes del Sistema de Medidas para Jóvenes en Infracción (Semeji) actual y anterior, Rolando Arbesún y Jorge Jouroff.
Por otra parte, desde el Sindicato de Funcionarios de Inau (Suinau) se consideró que el desborde debido a la baja de las fugas era previsible. Joselo López, presidente del sindicato, dijo que se trata de "un problema que afecta a todos los servicios".
"Se están viniendo situaciones complicadas. Es una gotita de agua que cada vez viene desbordando más el vaso", agregó. A su entender, la situación más grave se registra en el Hogar Puertas. Este centro utiliza un contenedor hace un año, el cual "está habilitado para tener diez jóvenes. Se ha llegado a tener veinte y ese número generalmente se mantiene".
Esta situación preocupa al sindicato pues hay pocos funcionarios y se considera necesaria la incorporación de más personal. Salsamendi comentó al respecto que el Inau abrió un llamado para sesenta educadores sociales que cubrirán la apertura de las nuevas plazas y las relocalizaciones.
En tanto, el secretario general de Suinau, Carlos Salaberry, dijo a este medio que la situación "empeora las condiciones de trabajo, si uno tiene que mantener convivencia y manejo de grupos se complica mucho más. También complica la escasa proporción entre funcionarios y menores". Aseguró que los funcionarios "somos conscientes que aumenta la tensión en el sistema, y empeora las condiciones de trabajo".
Para aclarar estos temas, las autoridades del Inau concurrirán hoy a la Comisión de Constitución y Legislación de Diputados. La convocatoria fue realizada por el diputado Gustavo Borsari (UNA), por la "grave situación que atraviesa el país y sobre todo Montevideo en materia de delincuencia juvenil".

Acuerdo para crear Instituto de Rehabilitación

Oposición y oficialismo acordaron presentar tres proyectos sobre minoridad infractora, tras las diferencias en el mantenimiento de los antecedentes de los menores infractores una vez cumplida la mayoría de edad. Hubo unanimidad en la urgente creación del Instituto Nacional de Rehabilitación y se decidió presentar por separado el proyecto que hace referencia a los antecedentes.

En los últimos días se realizaron intensas gestiones entre el Partido Nacional y el Frente Amplio (FA) para acelerar la aprobación de las leyes sobre minoridad acordadas por la Comisión Bicameral de Seguridad Pública. Ayer los diputados Jorge Gandini (AN) y Julio Bango (PS) se reunieron para intentar conciliar posiciones. En ese sentido, Gandini explicó al matutino que se presentarán tres proyectos, "el primero sobre la creación del Instituto de Rehabilitación, el segundo sobre la extensión de los plazos de 60 a 90 días que tienen los jueces de menores para dictar sentencia y la penalización de la tentativa y la complicidad de hurto, y el tercer proyecto sobre los antecedentes".
Manifestó que para este último tema se presentarán dos informes. "El FA quiere que los antecedentes se mantengan por dos años para algunos delitos gravísimos y que el juez de Menores decida si los anexa. Nosotros planteamos mantenerlos por cinco años en todos los casos gravísimos y, si existe una reincidencia, que no se tenga acceso a una pena alternativa", explicó. Abogó para que el Senado actúe con rapidez.

Funcionaria al Juzgado

La funcionaria de Inau que difundió fotos sobre "las latas", Mariela Alvariza, concurrirá hoy a declarar ante el Juzgado de Familia de 23º Turno. En el marco de una investigación por el recurso de amparo presentado por el fiscal Enrique Viana, Alvariza fue citada por ser quien tomó las fotografías de los contenedores y las difundió por internet.

Las fotografías despertaron la atención tanto de los medios como de varios parlamentarios por lo que tomó estado público. Por este caso también comparecerá ante el Juzgado el presidente de Inau, Javier Salsamendi. En tanto ya prestaron declaraciones funcionarios del instituto, del Ministerio de Desarrollo Social y del Comité por los Derechos del Niño.

Cuestionan a los jueces

El diputado Gustavo Borsari (UNA) señaló que los jueces disponen la no internación de menores en el Inau porque"ya no cabe un adolescente".
Fuentes consultadas por Ultimas Noticias aseguraron que es "un disparate" que se trabaje para evitar las fugas y "no se tenga dónde alojar a los menores". Agregaron que "el gobierno sigue sin entender el daño que hizo con el tema Caducidad, que dejó en suspenso leyes tan importantes como las relacionadas a la minoridad infractora". En tanto, el senador Francisco Gallinal (Correntada Wilsonista) aseguró que el Poder Ejecutivo tiene todo para solucionar este tema. "Al gobierno le falta imaginación y le sobran los recursos; si quiere, puede", dijo.

http://causaabierta.com.uy/index.php/2011052524444/Seguridad/un-uruguay-desnaturalizado-cierran-qlatasq-para-reclusos-y-abren-qlatasq-para-menores-infractores.html

Comparen la imagen de arriba con esta, San Bernardo 1995, foto de revista Qué Pasa.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Uruguay: Discurso y Realidad. Estudio sobre la aplicación del Código de la Niñez y la Adolescencia

La Fundación uruguaya Justicia y Derecho mantiene, el Observatorio del Sistema Judicial, y en alianza con la oficina de UNICEF en Montevideo, lanzó esta completa publicación sobre la aplicación en Uruguay del Código de la niñez y la Adolescencia, bajo la dirección del experto Javier Palummo.

Cito las palabras de mi querido amigo Egidio Crotti, hoy representante de Unicef allá luego de varios años por acá:
"La publicación que hoy se presenta permite realizar un diagnóstico de la aplicación del Código de la Niñez y la Adolescencia desde su aprobación y hasta el 2006. En ese sentido, es una herramienta facilitadora de debates que esperamos contribuya siempre a mejorar las prácticas en pro del respeto de los derechos humanos de los niños, niñas y adolescentes que, por una razón u otra, han sido objeto de una intervención judicial.
Estamos convencidos de que esta publicación será un insumo valioso tanto para el trabajo de los operadores del sistema de justicia como para legisladores y operadores del campo de la infancia y la adolescencia”


Discurso y Realidad 2009 FINAL

miércoles, 19 de marzo de 2008

Uruguay y el Comité de Derechos del Niño

Montevideo, Uruguay (15 de Marzo)- El INAU negó las denuncias de torturas a los internos de la Colonia Berro, y anunció que solicitará más evidencias para iniciar las investigaciones del caso.
En la respuesta al informe realizado por el Comité de los Derechos del Niño -en el que se denuncian graves maltratos físicos a internos de la Colonia Berro- el directorio del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU) sostuvo que los hechos de tortura referidos en el documento están presentados en forma "vaga" y sin precisar lugar y fecha en que ocurrieron.
En primer lugar - el INAU - reconoce la importancia del trabajo que encomienda la Convención de los Derechos del Niño al Comité en tanto le compete vigilar la vigencia de los derechos de los adolescentes privados de libertad. Dicha tarea resulta de especial relevancia dada la propensión a la vulneración de derechos, que conlleva el encierro.
En este marco el INAU comparte algunas preocupaciones señaladas en el referido informe.
a) La preocupación por la frecuencia con que se emplea la Privación de Libertad en adolescentes en clara contradicción con la normativa nacional e internacional que la ubica como "última medida y por menor tiempo posible"; las medidas privativas de libertad se han incrementado significativamente en los últimos meses saturando la capacidad de atención dentro de los niveles mínimos de calidad.
b) La inadecuación de la estructura edilicia con que se cuenta( a pesar de los esfuerzos presupuestales que este Directorio ha realizado desde el inicio de su gestión) así como su ubicación geográfica, no concuerdan con los objetivos de integración social e inclusión, objetivo último de toda medida judicial.
Del mismo modo expresa su discrepancia con afirmaciones que se consideran inexactas :
• - ausencia de proyectos educativos
• - inexistencia de atención a la salud y registro de altas médicas
• - carencia de alimentos
• - ingerencia permanente del gremio en las decisiones institucionales.
• - responsabilización del personal de contención como autor sistemático de situaciones de abuso y maltrato.
Señala además, que el directorio "ha tomado acciones enérgicas cuando ha comprobado la participación de funcionarios en hechos reñidos con la vigencia de los derechos; pero con idéntica firmeza se respalda el accionar de los funcionarios del INAU que en forma permanente ejercitan su labor con dedicación, compromiso y responsabilidad a lo largo y ancho de todo el territorio nacional en más de 200 centros oficiales de atención con que cuenta el Instituto".
Llama la atención - agrega - que el Comité, habiendo recibido denuncias de "torturas y malos tratos" el 26 de octubre del 2007 haya retenido esta información sin formalizar denuncia ni acción alguna hasta el 10 de marzo del 2008.
A excepción de los hechos ocurridos en el Hogar Piedras el 4 de agosto del 2007, en torno a los cuales el INAU ya había iniciado la investigación, los demás acontecimientos están referidos de forma vaga sin precisar lugar ni fecha en que hubieran ocurrido. El significado y connotación que la tortura tiene en la memoria colectiva de los uruguayos no admite banalizaciones ni vaguedades en su tratamiento.
Ante estos hechos el Directorio solicitará que al Comité que aporte las evidencias, pruebas o indicios en que basa estas graves afirmaciones a los efectos de iniciar las investigaciones que correspondan.
En relación a la ausencia de observadores externos, a las formas de recibir denuncias de parte de los adolescentes y a la necesidad de contar con mediadores ante situaciones de conflicto; se le recuerda al Comité que en noviembre de 2007 el INAU resolvió la creación de un Comité de Observación del proceso de adecuación de medidas de la justicia penal de adolescentes; invitando al Comité de los Derechos del Niño a formar parte del mismo encontrándonos aún a la espera de su respuesta.
Por otra parte el Directorio reconoce la actitud responsable y constructiva de UNICEF y valora su ofrecimiento en la búsqueda de soluciones reales que permitan avanzar en la implementación de un sistema de Justicia Penal Juvenil acorde a la Convención
Asimismo, reafirma su compromiso con el proceso de transformación de las estructuras institucionales desde la perspectiva de Derechos.

Fuente: www.uruguayaldia.com